Consejos para elegir tu primer Bonsái

Elegir tu primer Bonsái

Elegir tu primer Bonsái de interior puede ser una tarea complicada si no tienes muy claro qué tener en cuenta. En este post veremos qué condiciones debes tener para que crezca sano y fuerte.

Lo primero es saber que en el interior de tu casa existen condiciones que afectan la salud de especies que no estén adecuadas a ellas. Por ejemplo, la humedad que existe dentro de tu casa es significativamente inferior a la que existe en el exterior, por lo que todo bonsái de interior debe ser pulverizado con agua cada vez que lo riegas o cada 2-3 días.

La temperatura de tu casa permanece relativamente constante durante todo el año, en verano enfriamos la casa para mantener una temperatura cómoda y en invierno la calentamos, por lo que los cambios de temperatura son mucho menos intensos que los del exterior. Teniendo lo anterior en cuenta, las especies que debes mantener en el interior de tu casa deben ser tropicales u originarias de sectores cercanos al ecuador, ya que en esta zona los cambios de temperatura y luz durante el año son menores y estas especies se adaptan muy bien a las condiciones del interior de tu hogar. Entre las especies de este tipo más comunes y fáciles de cuidar se encuentran los Ficus y las Serissa.

En cuanto al lugar de tu hogar ideal para poner tu bonsái, lo ideal es colocarlo cerca de una ventana donde le llegue sol durante unas 3 o 4 horas al día. También es importante que tenga una corriente de aire, así se mantendrá fresco y mejorará la humedad del follaje. Otra consideración que debes tener en cuenta es que si vives en un departamento debes pulverizar el follaje con más frecuencia, ya que cuanta más altura menor será la humedad ambiental y el aire será más seco que en la superficie, por lo que pulverizando constantemente el follaje de tu bonsái le aportas humedad y mejoras su brotación y salud.

Espero que este post para elegir tu primer Bonsái de interior te haya sido de utilidad.

Errores a evitar con tu bonsái

Errores a evitar con tu bonsái

En el post de hoy veremos algunos errores a evitar con tu bonsái. Como seguro sabes, se trata de un arte que necesita mucha dedicación, y es que al tratarse de un ser vivo cualquier daño por muy mínimo que parezca puede afectarle gravemente y de manera permanente incluso.

Piensa en tu bonsái como lo que es, un ser vivo que necesita cuidados constantes y de manera diaria, no puedes decidir un día cuidarle y al otro no, debe ser una costumbre.

Cuidados en el riego

Los errores con el riego son una de las principales causas de muerte de un bonsái, incluso por parte de gente con mucha experiencia.  Regar es fundamental y debes siempre estar atento a las condiciones de humedad del sustrato.

Además de estar muy atentos en verano con el riego, también es importante que tengas en cuenta la inestabildiad climática del otoño y la primavera.

Alambrado

Dejar el almabre más de lo necesario es un error garrafal y muy habitual. El principal problema de este error es que produce feas cicatrices en el bonsái, pudiendo incluso llegar a extrangular a nuestro bonsái y haciéndole perder ramas.

Lo mejor para que el alambrado no sea malo para tu planta es revisar en profundidad que no tenga ningún alambre entre sus ramas a la hora de comprarlo. Puede que lo tenga más escondido de lo normal y no te des cuenta, por lo que poco a poco le irá afectando.

Poda

La falta de poda es un descuido bastante común y se debe principalmente al miedo que tienen los aficionados a podar y echar a perder el diseño o dañar el bonsái. Pero tan malo es podar en exceso como no hacerlo de manera regular. Tu bonsái perderá la forma y el diseño al crecer descontrolado si no lo podas, logrando únicamente que se quede sin espacio para crecer y, por tanto, muera.

Existen métodos de cultivo que requieren un crecimiento abundante en alguna zona concreta del bonsái, pero incluso ese crecimiento es controlado y tiene finalidad.

Errores a evitar con tu bonsái: falta de trasplante

El trasplante es fundamental para mantener con vida tu bonsái, ya que al hacerlo renuevas el espacio y la cantidad de raicilla nuevas que absorverán los nutrientes. Sé organizado/a y apunta en algún lugar que recuerdes la fecha del último trasplante, ya que si no lo haces cuando toca su bonsái agotará todo el espacio y comenzará a morir lentamente.

Espero que este post con errores a evitar con tu bonsái te sea de gran utilidad.